tag:blogger.com,1999:blog-19999925.post-15903128891793644262007-02-02T18:01:00.000+01:002007-02-25T17:22:48.843+01:00Dopo mezzanotte: la sucesión de Fibonacci<div style="text-align: justify;">Puede que algunos lectores del blog se hagan la misma pregunta que me hago yo, por qué en lugar de ver las películas de <span style="font-weight: bold;">James Bond</span> como todo el mundo, me da por alquilar en el videoclub productos como <span style="font-weight: bold;">Dopo mezzanotte </span>(después de <a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_SZtXmE5EC_0/RcN60hyYhII/AAAAAAAAAMQ/9o83ZL8omCg/s1600-h/rendercmsfield.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 171px; height: 244px;" src="http://bp3.blogger.com/_SZtXmE5EC_0/RcN60hyYhII/AAAAAAAAAMQ/9o83ZL8omCg/s320/rendercmsfield.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026996651917083778" border="0" /></a>medianoche) una película italiana que en España hemos debido de ver cuatro gatos mal contados, aunque para mi sorpresa, en su país sí debe ser mínimamente conocida pues tuvo múltiples nominaciones a los <span style="font-weight: bold;">David de Donatello</span> (los Goya italianos). Aparte de dar a conocer Turín, la ciudad en la que está rodada, la otra curiosidad de la película es que el protagonista, un friki que trabaja en el museo del cine, le habla a la chica que inesperadamente consigue ligarse de la <span style="font-weight: bold;">sucesión de Fibonacci.</span><br /><br />Fibonacci era el sobrenombre que, por ser hijo de un tal Bonacci, se le dio a un matemático del siglo XIII llamado Leonardo de Pisa. El susodicho introdujo en las matemáticas eu<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_SZtXmE5EC_0/RcN68ByYhJI/AAAAAAAAAMY/FxYPdsVLpOE/s1600-h/girasol.jpg"><img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 249px; height: 206px;" src="http://bp1.blogger.com/_SZtXmE5EC_0/RcN68ByYhJI/AAAAAAAAAMY/FxYPdsVLpOE/s320/girasol.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026996780766102674" border="0" /></a>ropeas la novedad de utilizar la numeración arábiga (en realidad india traída a occidente por los árabes) en lugar de la romana; en el tratado de álgebra que escribió daba además la solución al siguiente problema: ¿cuántos descendientes tendrá al cabo de un año una pareja de conejos si cada mes la hembra pare una nueva pareja, la cual al mes siguiente comenzará también a reproducirse? Si alguien se molesta en hacerlo observará que el número de parejas de conejos que nos encontramos cada mes es igual a la suma de las parejas que había durante los dos meses anteriores; es decir, nos encontramos con una sucesión en la que cada término equivale a la suma de los dos anteriores: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, .... Esta es la sucesión de Fibonacci.<br /><br />En principio parece una serie de números sin mayor interés, pero estos <span style="font-weight: bold;">números de Fibonacci</span> tienen un gran protagonismo en la naturaleza. Curiosamente, como se explica en la película, el número de pétalos de una margarita es siempre un número de Fibonacci, y las escamas de una piña forman una serie de espirales cuyo número pertenece siempre a la sucesión de Fibonacci, al igua<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_SZtXmE5EC_0/RcN7DhyYhKI/AAAAAAAAAMg/E5ZwqTnbvmM/s1600-h/leonardo.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_SZtXmE5EC_0/RcN7DhyYhKI/AAAAAAAAAMg/E5ZwqTnbvmM/s320/leonardo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026996909615121570" border="0" /></a>l que el número de espirales que forman las semillas de girasol. Y no acaba aquí la cosa; si dividimos números consecutivos de Fibonacci (8/5, 13/8, 21/13) vemos que los cocientes se aproximan a un <span style="font-weight: bold;">número irracional</span>, 1,61803 ... , al que se suele conocer como<span style="font-weight: bold;"> phi, </span>el <span style="font-weight: bold;">número de oro </span>o<span style="font-weight: bold;"> razón áurea. </span>El número áureo es la relación entre el número de hembras (obreras) y el número de machos (zánganos) en una colmena de abejas, y es la proporción ideal según el gusto clásico en arquitectura y en escultura. Las grandes obras del mundo antiguo, como las <span style="font-weight: bold;">pirámides de Egipto</span> o el <span style="font-weight: bold;">Partenón</span>, tienen la razón áurea como proporción entre sus lados (aunque esto último hay quien lo niega), y lo mismo la famosa representación del hombre perfecto de <span style="font-weight: bold;">Leonardo da Vinci</span>.<br /><br />El misterio respecto a este número tan presente en la naturaleza se menciona también de hecho en el archifamoso libro <span style="font-style: italic; font-weight: bold;">El código da Vinci</span> (ignoro si también en la película correspondiente), y en el ensayo de <span style="font-weight: bold;">Mario Livio <span style="font-style: italic;">La proporción áurea. La historia de Phi, el número más enigmático del mundo</span></span>. Según algunos científicos, la importancia de Phi radica en que es la proporción más perfecta para almacenar objetos minimizando el espacio desaprovechado. Igual que la mejor forma de apilar cajas cuadradas es formando cuadrados, y la mejor forma de apilar esferas redondas es creando hexágonos, los números de Fibonacci optimizan las estructuras que crecen en torno a un punto central, como las flores, la concha de un molusco, etc. Pura logística de la naturaleza.<br /><br /></div>Dillinger is deadhttp://www.blogger.com/profile/06423534038083313586noreply@blogger.com